¡Muy feliz viernes, mis queridos lectores!

Hoy os traigo otro capricho dulzón y que hará que vuestro cuerpo pida clemencia: ¡un Kit Kat de vainilla! Es una edición limitada de Stirrer para Kit Kat. Aquí os doy mi opinión.

Este Kit Kat es igual en su presentación a los Kit Kat normales, pero lo importante está en el interior. La crema que cubre cada barquillo es de vainilla, ¡y es terriblemente dulce y empalagosa! El sabor es agradable al principio, pero luego llega a ser empalagoso, y os lo digo habiendo comido uno solo. Es muy, muy dulce. A mí me recordaba un poco a las chocolatinas Tokke, no sé si las conoceréis, por el sabor, aunque algo más dulce. La capa de chocolate es similar a la del Kit Kat normal y el interior, quizás demasiado avainillado, es lo que le da el punto distintivo. Está rica, pero yo le quitaría azúcar.

En fin, no creo que haya mucho más qué decir. ¡Todos hemos comido un Kit Kat! Pues este no difiere en demasía.