Categoría : De compras

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Muy buenas, mis queridos lectores.

Hoy os traigo un mini haul de Primark. Hace ya algo más de un mes compré algunas cositas y todavía no había tenido la oportunidad de enseñároslas.

IMG_20160617_185746Empezando por arriba, tenemos un bolígrafo de 10 colores. Fue un capricho barato (cuesta un euro) y tiene colores interesantes, como el aguamarina, el naranja o el morado, por ejemplo. También tiene los típicos (negro, azul, rojo y verde), además de algunos que siempre está bien tener (como el rosa, un verde claro y el marrón). Por el precio, merece la pena. Tienen la punta fina y escriben bastante bien. Muy recomendable.

Pasando al siguiente artículo, tenemos un neceser transparente con toallitas de viaje. Realmente lo cogí por el neceser. Me pareció una preciosidad. Es pequeño y compacto, pero caben bastantes cositas, como se puede ver. Las toallitas son ideales para llevar en el bolso o en la maleta. De hecho, también las cogí porque me voy de vacaciones dentro de poco y no quiero ir cargada con demasiadas cosas para desmaquillarme. Trae unas toallitas para manos, unas toallitas desodorantes, unos discos quitaesmalte (el botecito redondo negro) y unas toallitas desmaquillantes de ojos. Las únicas que he abierto son las desmaquillantes y me han encantado. Son muy finas, pero agradables al tacto, quitan el maquillaje muy bien y no me irritaron nada la zona. El precio es de tres euros y de verdad os lo recomiendo.

Y, por fin, pasamos a la papelería (¡bien!). Aunque no suelo subir demasiadas cosas sobre mi organización diaria (os dejaré alguna entrada en los próximos meses), estoy llevando un bullet journal desde abril. El cuaderno en el que lo estaba haciendo se me estaba terminando y necesitaba otro. Fue entonces cuando vi estos cuadernos en Primark. Tienen 96 hojas, de 80gr. A pesar de que lo quería en blanco, estos dos cuadernos son de rayas, aunque no están nada mal. En la parte de atrás tienen un bolsillito. La cinta de guía es un lacito bastante agradable al tacto. Empecé el de color aguamarina este mes y estoy bastante contenta con él. Las hojas son bastante gruesas y los rotuladores, si tienes cuidado, no traspasan. El bolsillo trasero es muy práctico. La única pega que le pongo es que, aunque no sé si se aprecia en la foto, son de imitación a piel. Durante unos días, dejé el rosa sobre el verde y cuando me quise dar cuenta, tenía una mancha rosada en la cubierta… Es un detalle nimio, pero hay que tener cuidado. Con todo, merecen la pena. El verde me costó tres euros y el rosa, tres cincuenta. La última vez que estuve también los vi en gris y en negro, aunque no sabría deciros si tienen más colores.

Esto es todo por hoy. Espero que os haya gustado. Os seguiré trayendo cositas así pronto. ¡Feliz domingo!

Como habréis observado por los últimos artículos que vengo haciendo de reseñas, estoy leyendo más que de costumbre. Sin ir más lejos, no hay reseña alguna de libros hasta el pasado mes de febrero, donde os colgué dos reseñas sobre un par de novelitas rosas. ¿Quiere decir eso que ha habido un cambio? Creo que es notable que de eso se trata.

Allá por el mes de enero, esta valquiria cumplió un invierno más y su querido amor le hizo un regalo que podría ser considerado imprescindible para cualquier amante de la literatura, el Kindle Paperwhite de Amazon. Dada mi escasa oportunidad para lectura en los últimos meses, también debida al desánimo, los estudios y diversas vicisitudes que conllevan ciertos estados, este aparatito ha salvado mi afición lectora. Y es que puedo leer donde quiera, cuando quiera y como quiera.20150304_131813

Kindle es un ebook de Amazon que presenta la característica, en el modelo Paperwhite, de tener el fondo blanquecino, similar al de una hoja de papel, y, además, luz incorporada, con lo que se evitan reflejos del sol y se puede leer en la oscuridad. Las características de este ebook lo hacen ideal para la lectura. Sin ir más lejos, el primer libro que leí ahí, El amor huele a café, del que hice reseña hace poco, lo devoré en cuatro o cinco días. Eso demuestra lo bien que se lee. Es comodísimo, tanto por su tamaño, como por su peso, así como por la pantalla, que no cansa tanto la vista como otro tipo de dispositivos (móviles, tabletas, portátiles, etc.) y te permite estar mucho tiempo leyendo. La batería es una de las cosas que más me encantan de él. Dura muchísimo. En lo que llevo usándolo (casi dos meses), lo he cargado una vez, además de la primera carga que hay que hacerle cuando comienzas a utilizarlo. Dependiendo de la luz que le pongas, te durará más o menos, pero es cierto que dura mucho. La tinta digital que utiliza hace que su consumo de energía sea mínimo. La capacidad de almacenamiento es otro punto a favor, ya que te permite conservar en el dispositivo más de mil libros, lo que ofrece una gran versatilidad. Puedes ordenar estos en colecciones, separándolos como mejor te convenga.

En mi opinión, según mi experiencia, es una de las mejores inversiones que se puede hacer con respecto a literatura. Los libros no son difíciles de conseguir y Amazon ofrece una gran variedad de clásicos de manera gratuita (como el Buscón de Quevedo, que estoy releyendo en estos momentos). Con una buena funda para proteger su pantalla, tienes libro, como bien me comentó una amiga, para toda la vida.

Hoy os voy a hablar de uno de los wearables más interesantes que he visto: Fitbit Flex.

Fitbit es una de las compañías que primero comenzó a sacar wearables que, en principio, contaban pasos. Avanzaron contando las escaleras y plantas que subías. Siguieron progresando con la monitorización del sueño. Fitbit Ultra, Zip, One… Diferentes dispositivos para hacerlo más cómodo. Y dieron un paso más hasta convertirlo en un pequeño dispositivo que se introduce en una pulsera de plástico.

Fitbit Flex es una cómoda pulsera que cuenta pasos, distancia recorrida, calorías quemadas, minutos de actividad y monitoriza tu sueño. El podómetro es bastante útil y una buena herramienta para moverse del sofá. A diferencia de los otros dispositivos de la marca, Flex no tiene pantalla. Cuenta con cinco LEDs que te informa de tu progreso. Cada lucecita es un veinte por ciento del objetivo diario. Con un par de toques en la parte frontal te indicará cómo vas. Llevar el Flex encima es muy cómodo. La pulsera pesa muy poco y te olvidas de ella. No sería la primera vez que olvido cambiar el modo sueño cuando me levanto. Si no estáis acostumbrados a llenar nada en la muñeca, como me pasa a mí, enseguida os haréis con esta pulsera. Ese fue uno de los motivos por los cuales lo compramos (y porque el Black Friday de Amazon puede sorprenderte). El enganche es algo complicado de encajar las primeras veces, pero es muy seguro y se quita con facilidad. Viene con dos pulseras, una grande para muñecas de 161 a 209mm y otra pequeña para muñecas de 140 a 176mm. Yo tengo la muñeca pequeña y uso la pulsera más pequeña. Mi novio compró otro Flex para él y cambio de vez en cuando mi pulsera (la mía es morada y la suya es negra). La batería del Flex dura alrededor de 5 días, dependiendo de las alarmas silenciosas, el modo sueño y diferentes cosas que puedas configurar. Lo de las alarmas silenciosas es una de las cosas más interesantes del Flex. Se carga en un par de horas su batería, que está dentro del dispositivo que lleva la pulsera y que es tan sencilla de recargar como enchufar un USB al ordenador o a la corriente. Desde la aplicación o la página web puedes configurar las alarmas silenciosas. Cuando llega la hora, la pulsera vibra para despertarte o avisarte de lo que quieras. Son bastante cómodas para parejas con diferentes horarios o para colocar alarmas más discretas. Y el modo nocturno, que todavía no lo he comentado, te muestra lo bien o mal que has dormido. Con los movimientos que haces en la cama, te enseña tu actividad durante la noche. Os sorprenderéis muchas veces si sois de los que dormís mal. Es muy interesante. Flex se sincroniza mediante Bluetooth 4.0 con el móvil o el ordenador (incluye el adaptador). En la aplicación o en la página de Fitbit encontrarás toda la información mediante un rápido vistazo.

El precio es uno de los inconvenientes para muchos. Una pulsera de actividad, de esas que están tan de moda, cuesta entre 50 y 180 euros, dependiendo del sitio donde lo compremos. No hablo solo del Fitbit Flex, hablo también de la Jawbone Up, la FuelBand de Nike, Vivofit de Garmin o la Loop de Polar. Son monitores de actividad que tienen un precio bastante diferente entre sí. La Fitbit Flex se puede conseguir por algo más de 75 euros en Amazon y por casi 100 euros en la propia página de Fitbit. ¿Merece la pena? Siempre que podamos ahorrar algo, bueno está. Este monitor de actividad es muy útil para gente que realmente hace ejercicio, pero le cuesta un poco. Seamos realista: la pulserita no te va a dar un empujado para sacarte a la calle. Si no te mueves, puedes motivarte con esta pulsera, pero no pienses, como escribo, que Flex va a hacer el ejercicio por ti. Levantarte del sofá solo está en tu mano, Flex es una herramienta para monitorizar tu actividad. Sirve para eso, pero si no hay actividad, solo tendrás una pulsera de plástico muy cara.

A más de uno le puede parecer una tontería, pero cada uno hace lo que quiere con su dinero. Si estás pensando eso es porque, muy probablemente,  no te mueves y te da igual la monitorización de tu actividad. Para los que hacemos deporte de manera habitual, utilizamos mil y una aplicaciones para ver nuestra capacidad: Endomondo, Runtastic, Strava, Adidas miCoach, Nike+ Running… Esta pulsera te ayuda a no tener que usar tantas cosas, ya que te da la posibilidad de sincronizarla con algunas de estas plataformas. Algo muy útil si llevas también un control de calorías con MyFitnessPal, por ejemplo.

El Año Nuevo es un buen momento para empezar con la vida activa, con el deporte, un momento ideal para empezar a cuidarte y nada mejor que regalar o regalarte esta pulsera para monitorizar tu progreso. Te sorprenderá.

Hace poco que me regalaron estas gafas de natación y las he estado probando antes de hacer una reseña acerca de ellas. Antes de empezar, es lógico que esta es mi opinión basada en mi propia experiencia.

Las Zoggs Predator Silver/Blue son unas gafas de natación de bastante calidad. La silicona es bastante buena. La correa hay que ajustarla bien para que haga ventosa en los ojos la silicona, de esta manera no entra nada de agua. GafasEs ajustable, bastante cómoda y sencilla de regular. El plástico de las lentes es muy limpio. En la piscina se ve estupendamente. Yo tengo cierta miopía y estoy muy contenta con ellas porque veo muy bien. No se empañan casi nada. Tienen un sistema ‘antiniebla’ que hace que no se empañen. Los colores son preciosos, muy elegantes. Cómodas, funcionales y a buen precio, no se les puede pedir más. 100% recomendables si eres nadador habitual.

Estoy encantada con ellas. Son mis segundas gafas de natación en casi un año y marcan un antes y un después con respecto a las que tenía antes. Te gastas 20 euros, pero sabes que compras calidad. Mi pareja tiene unas gafas de la misma marca y le han durado algo más de un año. Zoggs es una fantástica marca de gafas de natación. Si eres nadador habitual, puedes comprarlas con toda tranquilidad.

Ya lo comenté hace unas semanas, pero por fin tengo mi Chip Maker. Se trata de una serie de utensilios para preparar chips, ya sean de patata, boniato, calabacín, manzana…

Consta de cuatro piezas:

  • Una mandolina circular para cortar el alimento que queremos preparar.Chipmaker
  • Un bol translúcido que encaja con la mandolina y donde se depositan las finas rodajas.
  • Una pequeña placa de plástico para sujetar los alimentos y no nos cortemos con la cuchilla de la mandolina.
  • Una especie de cestita donde colocar las rodajas y que introduciremos en el microondas

Es una manera muy sencilla y sana de preparar uno de los aperitivos más populares que existen. No es muy caro (alrededor de unos 6 euros), pero que te servirá para acompañar tus comidas con interesantes guarniciones de lo más sanas. Mañana os dejo la receta para hacer estas chips aunque no tengáis el utensilio que os presento.

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