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Comida trampa o cheat meal

Seguramente, si lleváis bastante tiempo en el mundo de las dietas, el fitness y demás, ya hayáis oído hablar de la famosa comida trampa o cheat meal, en inglés. Una comida trampa es una comida libre, fuera de la dieta, para que el organismo siga algo acelerado y quemando grasa.

Para qué sirve

Por norma general, una dieta que nos permite quemar grasa y bajar de peso suele ser hipocalórica. Esta falta de calorías hace que el cuerpo vaya reservando energías y llegue un momento en el que, incluso, podemos estancarnos y no perder peso. Para evitar esto, tenemos que echarle una mano al cuerpo. ¿Cómo? Con una comida libre.Comida trampa

Al hacer una comida libre a la semana o cada quince días, ayudamos a que nuestro cuerpo aumente las hormonas tiroideas T3 y T4, que están relacionadas con la velocidad del metabolismo, por lo que así conseguimos que el cuerpo siga acelerado, permitiéndonos seguir perdiendo grasa. También aumenta la concentración de leptina, que nos ayuda a mantenernos más saciados. Y, por último, conseguimos que el organismo metabolice mejor los hidratos de carbono.

Así nos afecta a nivel fisiológico, a nivel psicológico, la comida trampa es un desestresante. Poder comer lo que uno desea y de lo que tanto se priva diariamente, es una liberación mental muy importante. Eso nos ayuda a seguir concentrados en la dieta, sabiendo que aquello que estamos comiendo nos está haciendo bien.

Cómo y cuándo debe ser

Lo ideal es que la comida trampa conste de una alta concentración de hidratos de carbono, que son los que nos harán mejorar el metabolismo, tanto general como de ellos mismos. Es un error, no obstante, ingerir demasiadas grasas. Tanto este día como cualquier otro, el metabolismo de las grasas es diferente y no nos favorece tanto como el de los hidratos de carbono. Gracias a los carbohidratos, podemos sentirnos más saciados y mejoramos nuestro organismo al darle ese pequeño empujón que nos está pidiendo. Esto no quiere decir que tenga que ser comida basura. Simplemente tenemos que aumentar los hidratos en la comida que vayamos a hacer y ya está.

El mejor momento para hacer la comida trampa depende de cada persona. Por lo general, se suele hacer los fines de semana, pero es recomendable acompañar esta comida con ejercicio físico, ya sea previo o posterior (una vez hecha la digestión). Es decir, mejor un día de entrenamiento que de descanso.

En cuanto al momento del día, en mi opinión, creo que la mejor comida trampa se hace a la hora de almorzar, en la segunda gran comida del día. ¿Por qué? Porque el desayuno, si vamos a hacer ejercicio previo a la comida trampa, no puede ser demasiado pesado, y la cena, al ser la última comida del día y no tener actividad después, hará que los hidratos de carbono no se quemen de la misma manera. El almuerzo es el mejor momento, justo después de haber hecho una sesión de entrenamiento.

¿Día libre?

Comida trampa quiere decir UNA comida libre. Es un problema realizar más de una comida libre, ya que el descontrol puede acecharnos en cualquier momento. No podemos convertir un beneficio para nuestro organismo en un desajuste completo en el que nos permitimos comer en exceso. Está bien comer todo lo que se quiera en esa comida trampa, porque está para eso, pero hacer un día trampa hará que ingiramos una cantidad de calorías desmesurada que, muy probablemente, acabe compensando el déficit que arrastramos diariamente.

Soy escritora. Siempre me ha gustado la literatura, desde que era muy pequeña. También, desde hace algunos años, me gusta el deporte. Soy aficionada a la música y al cine. Aquí os cuento un pequeño fragmento de mi vida que quiero compartir con el mundo.

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