Pararse y analizar

Muy buenas, mis valientes guerreros. Hoy quiero poner el foco en el valor de pararnos y analizar las cosas. Las prisas nunca son buenas y muchas veces no nos damos cuenta de nuestros progresos por no reflexionar al respecto, así que os quiero proponer una revisión de estos seis primeros meses del año. ¡Vamos allá!

Revisando objetivos

La próxima semana empezamos el mes de julio, entramos en la segunda parte del año y es un buen momento para ponernos a revisar nuestros objetivos y propósitos de principios de año. Estos meses de verano, en los que tenemos más luz, más tiempo libre y vacaciones, podemos plantearnos hacer una revisión del primer semestre del año. Podemos coger esos objetivos que nos planteamos a finales de diciembre o principios de enero y analizar si estamos avanzando en nuestro camino. Tenemos que preguntarnos si todavía siguen siendo importantes para nosotros, si siguen siendo nuestra prioridad o, por el contrario, ya no son relevantes para nosotros. Tenemos que hacer una revisión similar a la que realizamos al final del año para comprobar que estamos yendo por el camino adecuado y, si no es así, virar el rumbo para llegar hasta el lugar donde queremos estar.

Parar y respirar

El verano es el momento de las vacaciones para la gran mayoría de la gente. Salimos con amigos, viajamos, dedicamos tiempo a nuestros hobbies… Es un momento ideal para pararnos a respirar y poner el foco en nosotros, en lo que queremos, en aclarar nuestras ideas y analizar nuestros pensamientos y acciones. El ritmo frenético de nuestras vidas hace que muchas veces nos olvidemos de pararnos y bajemos las revoluciones. Nuestros pensamientos y nuestros objetivos se ven diluidos en la rutina y nos olvidamos hasta de nosotros mismos. Tomarnos unos días para centrarnos en nosotros es muy importante y nos dará claridad a la hora de elegir por dónde queremos continuar.

No caigas en la parálisis por análisis

El problema de analizar algunas cosas es que hay ocasiones en las que el análisis mismo nos paraliza. Nos centramos en estudiar y comprobar cada punto tan pormenorizadamente que no sabemos cómo avanzar. Analizar está bien, pero si eso nos paraliza, estamos logrando el efecto contrario de lo que queríamos. Tenemos que tener muy claras las preguntas que queremos hacernos en esta primera revisión del año. Dependiendo de nuestro objetivos, las preguntas variarán, pero no deben ser excesivas. Tienen que ser concretas y simples, guiadas a enfocar nuestros esfuerzos y esclarecer nuestras prioridades.

Reconocer nuestros logros

Como os comentaba al principio, muchas veces no nos damos cuenta del largo camino que hemos recorrido porque los árboles no nos dejan ver el bosque. Más de una vez lo he dicho, pero es muy importante llevar un control de nuestros objetivos para comprobar si los estamos consiguiendo o no. Por eso, debemos reconocer el valor de nuestros logros. Debemos pararnos y observarlos, analizarlos y, por supuesto, celebrarlos. Cada logro debe ser celebrado, dado que eso nos ofrecerá mayor motivación y, lo que es más importante, disciplina para cuando esa motivación nos abandone en los peores momentos.

Seguir avanzando

Pararnos a analizar los progresos no quiere decir que detengamos el proceso. Cada día cuenta y tenemos que hacer lo posible por lograr ser nuestra mejor versión. Si erramos en el rumbo, debemos corregirlo. Si vamos bien, debemos continuar el camino. El análisis de nuestros objetivos no debe ser un motivo para detener el avance, todo lo contrario: si nos detenemos y perdemos el foco, corremos el riesgo de sacrificar algunos de nuestros logros por el camino y no es lo que queremos. Tenemos que seguir adelante, analizando que estamos haciendo lo correcto para alcanzar el objetivo que nos hemos puesto.

Y vosotros, guerreros, ¿vais a hacer una revisión de mitad de año?

Comentarios

  1. Nunca me había parado a hacer revisión a mitad de año, pero creo que esta vez voy a hacerla. Pinta interesante y quiero coger con fuerzas lo que me queda de año.

    Un abrazo.

    1. Hola, Isa. Yo tampoco la había hecho nunca, pero a veces nos perdemos en la rutina y no nos damos cuenta de todo el camino que llevamos recorrido. Este me parece un momento ideal para pararse y analizar. Espero que la, experiencia te ayude a poner el foco y alcanzar tus objetivos.
      Un besazo.

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