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Por qué practico yoga y tú también deberías hacerlo

Muy buenas, mis valientes guerreros. Hoy vengo a hablaros del yoga. Sí, lo sé, nadie se lo esperaba. Voy a contaros un poquito lo qué es el yoga, algunos de sus beneficios y mi experiencia. Vamos allá.

¿Qué es el yoga?

El yoga es una disciplina tradicional espiritual, física y mental que tiene como origen La India y es una de las doctrinas ortodoxas del hinduismo. A Occidente nos ha llegado, sobre todo, como una disciplina que ejecuta asanas (posturas) y que está intrínsecamente ligada a la respiración y la meditación. Dicen que el yoga cambia al que lo practica y no voy a ponerlo en duda. También os digo que, si veis el yoga como un deporte, es posible que no os empapéis de toda la filosofía que tiene detrás y que no pasa nada. Cada uno va hasta donde quiere ir.

Hace ya varias décadas que el yoga se puso de moda en Occidente y han aflorado por todos los países miles y miles de escuelas de yoga. La fiebre del yoga, además, ha visto un resurgir con la pandemia, cuando, al no poder salir de casa por el confinamiento y el trastorno de nuestra rutina diaria, hemos decidido volver a cuidarnos y hemos descubierto esta disciplina. En internet hay una cantidad ingente de vídeos, programas, aplicaciones y otros recursos digitales que nos han ayudado a empezar o mantener esta práctica. Cualquier forma es buena si nos ayuda a movernos.

Pero el yoga no es una disciplina que solo se pueda practicar de una única forma. Hay muchos tipos de yoga y os animo a probar el que más se adapte a vosotros. Algunos tipos son: hatha yoga, ashtanga yoga, kundalini yoga o yoga nidra.

Beneficios del yoga

Si te acercas al yoga por curiosidad, te quedarás atrapado por su beneficios. Y es que tiene tantos beneficios que lo raro debería ser que no hiciéramos yoga. Os detallo algunos a continuación y profundizaremos un poco más.

  • Reduce la presión arterial y la frecuencia cardiaca: como consecuencia de la práctica de yoga, que nos ayuda a enfocarnos en la respiración, nuestra presión arterial y nuestra frecuencia cardiaca disminuirán. Además, al ser un ejercicio físico y mental, podremos notar estos efectos no solo cuando practicamos yoga, sino también cuando estamos realizando nuestras tareas diarias.
  • Ayuda a relajarse: desde mi punto de vista, es una de las prácticas más relajantes. Al hacerte más consciente del aquí y el ahora, las preocupaciones y el ruido mental se atenúan, dejando una paz bastante agradable.
  • Reduce el estrés y la ansiedad: muy ligado con el punto anterior está este. La práctica habitual de yoga ayuda a mitigar el estrés y la ansiedad incluso en situaciones que suelen ponernos nerviosos. El mejor control de la respiración nos ayuda a liberar esa tensión y a ver las cosas con una óptica distinta, intentando observar desde fuera la situación que se ha producido y mitigando las respuestas habituales. Estarás más tranquilo y menos ansioso.
  • Mejora la coordinación: el yoga ayuda a mejorar nuestra coordinación a través de posturas asimétricas, en equilibrio o, simplemente, haciéndonos tomar conciencia de nuestro propio cuerpo. Uno no sabe hasta dónde puede llegar hasta que lo intenta.
  • Ayuda a dormir mejor: dado que la relajación es una parte importante del yoga, nos ayudará a descansar mejor y a sentirnos más enérgicos por la mañana. Un buen descanso es fundamental para el correcto funcionamiento de cuerpo y mente.
  • Mejora la atención y la concentración: son varias las causas por las que ocurre esto. En primer lugar, al tener que enfocarnos en el control de nuestro cuerpo y en nuestra respiración, coordinando mejor nuestros movimientos, estamos ayudando a que nuestro cerebro se centre en una tarea compleja pero que, además, le obliga a estar presente en el aquí y ahora, por lo que no puede desviar la atención en el flujo de pensamientos. Por otro lado, ese control de la respiración y del cuerpo, que nos lleva a un estado meditativo casi, ayuda a que nuestra concentración sea mejor en otras actividades, como en el trabajo o en el estudio. Por lo que al practicar yoga trabajarás y estudiarás mejor.
  • Fortalece los huesos y los músculos: como práctica deportiva que nos exige un rendimiento físico, el yoga nos ayuda a fortalecer los músculos y ralentiza el deterioro de los huesos, de modo que tendremos un cuerpo más fuerte y sano.
  • Mejora el equilibrio: si algo es más vistoso que las torsiones e inversiones en el yoga, yo no lo conozco. Aunque está claro que no todo son posturas invertidas, la práctica de yoga nos ayuda a mejorar nuestro equilibrio. Al ser más conscientes de nuestro cuerpo y fortalecerlo, ayudamos a que nuestro equilibrio mejore. No necesitas hacer posturas complicadas para mejorarlo, te lo aseguro.
  • Aumenta la flexibilidad: el yoga hace que nuestras articulaciones recorran, poco a poco y en la medida de nuestras posibilidades, su rango completo. Esto hace que nuestros músculos y tendones se estiren, ganando elasticidad. Si pruebas algunas posturas de yoga repetidamente, verás que tu rango de movimiento aumenta con la práctica. Es una de las características más vistosas del yoga y en las redes sociales podemos encontrar miles de ejemplos de usuarios que han ganado muchísima flexibilidad y consiguen hacer movimientos que antes les eran imposibles.
  • Corrige la postura: gracias a la mayor conciencia corporal y al fortalecimientos de huesos y músculo, el yoga nos ayuda a mejorar nuestra postura y a corregir errores posturales. Ya sea corriendo o sentándonos en una silla, nuestra postura será mejor.
  • Aprenderás a respirar bien: el control de la respiración es uno de los básicos del yoga. Se centra mucho en este punto porque es lo que hace que cuerpo y mente se sincronicen y trabajen al unísono. Además, te proporcionará una gran herramienta de relajación.
  • Ayuda a aclarar la mente: si estás intentando hacer si estás intentando hacer un Astavakrasana o postura de los ocho ángulos, no estás pensando en si tu jefe es un inútil y no sabe apreciar tu talento, ni en si los niños se han comido la verdura en el comedor, ni en si ha llegado la factura de la luz. Estás en el aquí y el ahora, controlando tus movimientos y tu respiración para conseguir realizar la postura correctamente. Eso te ayudará a pensar luego desde otro punto de vista en tu jefe, en la relación de los niños con la verdura y en la factura de la luz. Bueno, probablemente no pienses diferente en la factura de la luz, pero que no se diga que no lo has intentado.

Mi experiencia con el yoga

Después de detallaros los beneficios que tiene la práctica de yoga, os voy a comentar mi experiencia. Desde que era adolescente, me ha llamado la atención el deporte. Unas veces porque quería adelgazar, otras porque genuinamente me atraía lo que veía. Este es el caso del yoga. Siempre he querido hacer yoga, probar qué era eso, pero no tenía la posibilidad de apuntarme a clases de yoga, por lo que tenía que aprender con algún recurso gratuito que encontrara por internet. Recuerdo que me solía bajar vídeos, pero que luego no hacía nada. También recuerdo que una temporada estuve realizando el saludo al sol por las mañanas. Fueron mis primeros acercamientos y no fueron demasiado fructíferos.

Pero todo cambió con el confinamiento. En junio del año pasado, gracias a un conocida, descubrí una aplicación de yoga y utilicé el periodo de prueba para echarle un vistazo. Para mí, que tengo sobrepeso y me cuesta realizar ciertos movimientos, fue todo un descubrimiento el poder hacer yoga en el suelo. Y diréis “Pero, Kára, ¿dónde pensabas hacer yoga? ¿En el aire?”. A lo que me refiero es que el tipo de yoga que suelo practicar solo tiene posturas estando sentada, tumbada o en cuatro puntos de apoyo. A mí eso me venía de perlas porque no tengo yo una condición física actualmente como para hacer cosas raras. Sin pensarlo demasiado, pagué la suscripción anual para continuar con mi nuevo hábito. Pero no es oro todo lo que reluce. Si bien es cierto que el yoga me ayudó un poco a liberar el estrés, mi trabajo era tan tremendamente estresante que mis prácticas se fueron espaciando en el tiempo. A principios de año, hice un seguimiento del yoga en mi Bullet Journal y os puedo decir que está más en blanco que con marcas. Y es que para hacer un cambio, hay que poder incorporarlo a la rutina, cosa que yo no tenía. Sin embargo, hace un mes, decidí que tenía que invertir en mí y en mi salud y que ya estaba bien de tonterías. Llevo haciendo yoga tres veces por semana desde entonces y me hace sentir muy relajada y me alivia el dolor de espalda. Estos son los dos motivos principales por los que practico yoga. El resto de beneficios están genial y poco a poco los voy notando, pero la sensación de paz que me deja cada vez que termino una sesión no la cambio por nada.

Y vosotros, guerreros, ¿habéis practicado yoga o lo practicáis habitualmente? Dejádmelo en los comentarios.

Soy escritora. Siempre me ha gustado la literatura, desde que era muy pequeña. También, desde hace algunos años, me gusta el deporte. Soy aficionada a la música y al cine. Aquí os cuento un pequeño fragmento de mi vida que quiero compartir con el mundo.

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