Organización y productividad,  Valkyria Style

El poder terapéutico de la escritura

Muy buenas, mis queridos guerreros. Hoy quiero hablaros de algo que pertenece a mi idiosincrasia, a mi forma de ver la vida, que es algo intrínseco de mi ser y que no podría ser de otra forma. Os estoy hablando de la escritura como medio para desahogartodas esas emociones que llevamos dentro. Vamos allá.

Privado, íntimo y personal

Muchas veces nos sentimos abrumados por las circunstancias y no somos capaces de afrontar nuestros propios sentimientos. Escribir, ya sea un diario íntimo o un relato ficticio, por ejemplo, pueden ser formas muy terapéuticas para encarar momentos complicados. A través de la escritura podemos detallar nuestros pensamientos más íntimos y, dado que ese diario es personal y no lo va a ver nadie, podemos sentirnos libres de todo prejuicio. Y, queridos guerreros, no hay nada como la libertad de saber que no vas a ser juzgado por lo que escribas ahí.

Si te decantas por la ficción, a mí me gusta mucho escribir pequeños relatos en los que reflejo mis sentimientos. Esto solía hacerlo cuando era más joven, en la adolescencia, cuando había cosas que no era capaz de controlar y que me afligían bastante. Era una válvula de escape que hizo que mi amor por la escritura aumentara considerablemente.

Conócete a ti mismo

Se dice que en el Oráculo de Delfos estaba este mítico aforismo grabado en su frontón, γνωθι σεαυτόν (gnóthi seautón, en griego; temet nosce, en latín, y conócete a ti mismo, en español). Una de las cosas que podemos descubrir a través de la escritura es nuestra propia esencia, nuestro verdadero ser. La escritura es una de las mejores formas de conocernos a nosotros mismos. A través de un diario personal, en el que podamos reflejar todo cuanto pensamos y sentimos, podremos observar, con mejor perspectiva, qué cosas nos gustan, nos disgustan, nos enfadan, nos alegran, nos entristecen, nos motivan, nos ayudan a seguir adelante. Un buen diario puede ser la clave para desentrañar qué es aquello que tanto nos preocupa para poder solucionarlo.

Pero también podemos conocernos a través de la ficción. No es raro que los escritores introduzcan en sus novelas alter egos que se comportan como ellos mismos lo harían. Es otra forma de darnos a conocer y aprender de nosotros mismos en situaciones hipotéticas, lo que puede sernos muy útil en contextos muy diversos.

Desahogo terapéutico

Hace unos meses, debido a problemas laborales, comencé a ir al psicólogo. Una de las técnicas que me enseñó mi psicóloga para calmar mi mente y desahogarme fue el diario de abordo. Consiste en escribir todos los pensamientos que tengas relacionados con un sucesos. En mi caso, tenía pensamientos negativos que recurrentemente se encargaban de amargarme el día (basados en la productividad, la autoestima y el perfeccionismo). Cuando veía que mis pensamientos tomaban las riendas, cogía mi libreta y comenzaba a escribir. Lo importante es escribir absolutamente todo lo que necesites hasta que esos pensamientos se marchen y te sientas mejor. Ahí es donde está la clave del diario: que cuando termines de escribir, te sientas mejor. Da igual si son dos líneas que tres páginas, lo importante es que esos pensamientos desaparezcan y te sientas libre.

Después de todo esto, espero que pongáis en práctica esta escritura terapéutica y os ayude a sentiros mejor. Pero, antes de nada, decidme, ¿habíais puesto hecho alguno de estos ejercicios anteriormente? Os leo en los comentarios.

Soy escritora. Siempre me ha gustado la literatura, desde que era muy pequeña. También, desde hace algunos años, me gusta el deporte. Soy aficionada a la música y al cine. Aquí os cuento un pequeño fragmento de mi vida que quiero compartir con el mundo.

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