Distracciones
Organización y productividad,  Valkyria Style

Cómo evitar las distracciones y ser más productivo

Muy buenas, mis valientes guerreros. Hoy quiero hablaros de cómo podemos evitar las distracciones para mejorar nuestra gestión del tiempo y ser más productivos. ¡Vamos allá!

El teléfono, nuestro principal enemigo

En este mundo que nos ha tocado vivir, la omnipresencia de nuestro teléfono móvil, que es ya un ordenador en miniatura, dificulta mucho nuestra concentración e, incluso, hay estudios que hablan de que por el simple hecho de haber un teléfono en la habitación nos cuesta más concentrarnos. Y esto tiene todo el sentido del mundo, ya que tendemos a estar pendientes de él aunque no lo estemos mirando. Las notificaciones, además, suelen sacarnos de nuestro estado de concentración y, muchas veces, cuando acudimos a buscar algo en el móvil, habitualmente nos dispersamos y nos ponemos a mirar las redes sociales o a navegar por internet. Cuando queremos darnos cuenta, se nos han ido veinte o treinta minutos de nuestro valioso tiempo.

¿Cómo evitamos estas distracciones? En la medida de lo posible, trata de tener tu teléfono fuera de la habitación en la que te encuentras y, si no es posible, guárdalo en un cajón, en el bolso o en la mochila, lo que tengas a mano. Si aún así sigues distrayéndote, dale tu móvil a un familiar o un compañero de trabajo mientras necesites estar concentrado. Podéis intercambiarlos para que así ninguno de los dos tenga la tentación de mirar el teléfono. Otras opciones menos radicales son ponerlo en modo no molestar y desactivar las notificaciones. Seguirás teniendo tu teléfono cerca si necesitas llamar a alguien o hay una urgencia, pero no te estará molestando con los sonidos de las notificaciones.

Crea un buen ambiente

El espacio de trabajo es fundamental para mejorar nuestra concentración. Cuando tenemos todo desordenado, lleno de papeles y apenas dejamos sitio para poner los utensilios que necesitamos utilizar, nos agobiamos. Solo con ver ese desorden nos sentimos más estresados. Tenemos que mantener nuestra mesa de trabajo limpia y ordenada. Eso nos dará energía y evitará que nos distraigamos.

También es importante evitar el ruido visual. Cuando tenemos abarrotado de cosas un espacio, aunque esté ordenado, tendemos a abrumarnos. Esto va muy en la línea del minimalismo, pero aquí no soy una experta, pero os doy mi consejo. Tened a la vista solo aquello que de verdad necesitáis y guardar en cajones o en cajas colocadas en otro lugar las cosas que no son esenciales. Cuanto más despejado esté un lugar, mejor nos sentiremos.

Cuidado con las ventanas, las puertas y los pasillos

Una de las cosas que más me gustan en el mundo es la lluvia. Estar sentada en mi escritorio, mirando la lluvia caer por la ventana, con mi jazz de fondo, una vela de vainilla o especias perfumando la estancia mientras tomo una taza de té. Eso es mi paraíso soñado. Y, como podéis adivinar, es una enorme distracción. Por suerte, o por desgracia, como la lluvia no es un evento tan frecuente en las latitudes en las que me manejo, a veces me dejo llevar por esa distracción, pero puede ser muy frustrante cuando nos quedamos embelesados con el vuelo de un pájaro o, simplemente, mirando hacia el horizonte. Si necesitas concentración y tienes tu escritorio frente a una ventana, te doy dos opciones: utiliza algo para taparla o intenta tener un lugar alternativo si ves que te distrae demasiado. Si puedes colocar la mesa en otro lugar porque ves que no te concentras, es la mejor solución, aunque quizás no sea la que más te va a gustar.

Por otro lado, tenemos las puertas y los pasillos. ¿Cuántas veces os ha distraído alguien que pasaba? Si trabajáis en una oficina en la que os encontráis en un despacho o algo similar, es fácil que más de una vez os interrumpan vuestros compañeros. En mi última oficina, que era toda abierta, no había paredes, no existía la posibilidad de rehuir el trasiego de la gente que iba y venía. A veces es un poco frustrante cuando intentas concentrarte y tu mente decide que es mejor ver qué ocurre con aquellos de allí que se están moviendo o quién es el que acaba de llegar. Por eso, si podéis hacerlo, trabajad con la puerta cerrada (y si ponéis un cartel de no molestar, mejor que mejor). Si no podéis evitarlo, intentad buscar la concentración a través de la música, preferiblemente instrumental, si os dejan o con el mindfulness. A través de la respiración podemos conseguir poner en foco en nosotros mismos y alejarnos un poco del ruido externo. Es algo que cuesta un poco al principio, pero que es muy útil.

Toma notas

Muchas veces, tenemos pensamientos recurrentes que no nos dejan en paz. Tengo que comprar leche, hay que pedir la comida de los gatos, ¿habremos pagado ya la factura de la luz? Son pensamientos que, aunque no nos demos cuenta, nos están haciendo perder el tiempo y nos dificultan la concentración. Cuando esto ocurre y somos conscientes de ello, debemos dejarlos por escrito. Al escribir, le damos a nuestro la señal de que no nos vamos a olvidar. Le decimos: “ey, no te preocupes, ya lo tengo anotado, ya podemos pasar a otra cosa”. Por eso, soy partidaria de tener siempre una libreta cerca. Nos ayuda a recopilar todos esos pensamientos que nos quitan la concentración y nos proporciona una lista de las cosas que, quizás subconscientemente, son importantes para nosotros. Siempre que puedas, siempre que tengas un pensamiento recurrente, ponlo en papel. Veras como ya no vuelve a aparecer.

Utiliza bloques de tiempo

Hay momentos en los que, cuando tenemos una cantidad considerable de tareas en nuestra lista, es habitual que saltemos de una tarea a otra sin haber concluido ninguna. Esto nos distrae y es algo que tenemos que evitar. Cuando tengas tareas similares, de corta duración, englóbalas en un mismo bloque de tiempo y no hagas la siguiente tarea hasta que hayas terminado con la que estás. Al agrupar todas las tareas similares en un bloque de tiempo, preservamos nuestra concentración y nuestra energía, que se mantiene en niveles parecidos al no hacer un cambio brusco entre la tarea que estamos realizando con la anterior.

Una cosa cada vez

¿Cuántas veces hemos oído ya que la multitarea solo consigue distraernos y hacernos perder el tiempo? Muy poca gente es capaz de conseguir concentrarse haciendo varias cosas a la vez. El resto de los mortales solo vamos saltando de una tarea a otra, perdiendo energía y concentración por el camino, y haciendo las cosas de forma distraída. Si estamos hablando con alguien mientras leemos una noticia en el periódico y desayunando a la vez, es muy posible que no nos enteremos de qué nos está hablando esa persona, que la noticia nos parezca incomprensible y que acabemos mojando la tostada en el zumo porque pensábamos que era una magdalena. Es una hipérbole, pero entendéis perfectamente lo que quiero decir. Si queremos hacer las cosas bien, tenemos que poner toda nuestra atención en esa cosa. Todo lo demás nos haría distraernos y tardaremos el doble que si lo hubiéramos hecho como debe ser.

Y vosotros, guerreros, ¿cómo evitáis las distracciones? Dejádmelo en los comentarios.

Foto: Freepik

Soy escritora. Siempre me ha gustado la literatura, desde que era muy pequeña. También, desde hace algunos años, me gusta el deporte. Soy aficionada a la música y al cine. Aquí os cuento un pequeño fragmento de mi vida que quiero compartir con el mundo.

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